Estudio de La Liga española en el S.XXI (I)


El Sevilla FC ha realizado una de sus mejores temporadas. La segunda en su historia con mayor puntuación y tan sólo ha conseguido alcanzar la cuarta plaza que da derecho a la Previa de Liga de Campeones. En varias ocasiones durante el campeonato, nuestro equipo, ha estado cerca de alcanzar la primera plaza y estar más cerca de alzarse con el campeonato liguero.

Pero, al margen de un análisis deportivo de esta temporada, sería más interesante preguntarse si es posible ganar La Liga con un presupuesto inferior a 280 millones de euros (el actual del Atlético de Madrid).

Desde que empezáramos a escribir los años en los que vivíamos por el número dos en lugar de por el número uno, La Liga española ha ido evolucionando a una competición más desigual en la que cada vez es más difícil conseguir el objetivo principal: quedar primero.

¿Por qué los medios no tratan a todos los equipos por igual?

Desde la prensa española nos quieren hacer ver que el título de Liga está reservado para dos (o tres) equipos en España, pero nos engañan. De manera objetiva, todos los equipos parten con los mismos puntos en la primera jornada, juegan el mismo número de partidos ante todos los rivales.

Los mismos medios de comunicación son partícipes del dinero que mueve el fútbol español. Se retroalimentan de los éxitos que ellos mismos ayudan. No es casual que existan diariamente programas deportivos de aproximadamente 45 minutos de duración, al mediodía. De ese tiempo se reparte, aproximadamente tres cuartas partes del tiempo entre Real Madrid y Barcelona y el resto, entre los demás equipos. La mayoría de las veces, no hablan apenas de tres o cuatro más y, por supuesto, si le dedican mucho tiempo a uno de los equipos "pequeños" es porque algo malo ha pasado.

Los medios de comunicación no sólo viven de contar noticias, sino de crear contenido suficiente como para estar 365 días al año hablando de fútbol. El objetivo es elevar a grandes jugadores de fútbol a la categoría de héroes. Son Vasili Záitsev del siglo XXI. Héroes de una guerra mediática donde la única conquista es la audiencia y el único ideal es el dinero.

¿Cuántos partidos del siglo han jugado ya Messi y Cristiano Ronaldo?

Los periodistas quieren atontarnos y darnos a elegir entre Real Madrid y FC Barcelona. A poder ser, el primero, que les pillan las oficinas más cerquita y hay una lucha política a modo de cortina de humo que hace que el independentismo catalán influya en la decisión de los catetos.

Cuando el equipo de la ciudad consigue éxitos deportivos y gana títulos, los lectores compran más periódicos, encienden más la televisión y pinchan más en los enlaces digitales. Cuando el equipo de la ciudad cae en una mediocridad que no los salva ni su padre, la gente mira para otro lado huyendo de tristezas y busca consuelo en el regazo de papá Piqué o mamá Florentino.

¿Sería igual la audiencia de la final del Mundial de 2010 si España no la hubiera jugado?

En España fueron 15,6 millones de espectadores pusimos aquel partido histórico. El 90'3% de los televisores que estaban encendidos a las 22:57, justo cuando Iniesta marca el gol, estaban viendo el partido.

Aplíquenlo a la pasada final de la Champions, hasta un total de 8,2 millones de espectadores siguieron de manera continua el partido, alcanzando un share del 55,1%. ¿Sería igual la audiencia si la final hubiera sido, por ejemplo, Juventus vs. Mónaco? Indudablemente no.

La gente admira a los ganadores, a los héroes del siglo XXI. Y la fórmula es sencilla: a más audiencia, más dinero.

A más horas en la caja tonta hablando del Real Madrid y del FC Barcelona, más futuros aficionados a estos dos equipos. A más aficionados de estos equipos, más camisetas y entradas vendidas que en definitiva es más dinero en las arcas de esos clubes. Y por lo tanto, más audiencia para las televisiones en los partidos de esos clubes.

El próximo miércoles haremos un análisis objetivo de las puntuaciones.